La experiencia de una asistente social

Marcela Espinoza tiene una fuerte vocación social que la llevó desde su época escolar a trabajar para ayudar a los demás. Ahora es asistente social titulada de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

¿Qué te decidió a estudiar esta carrera?

Con certeza y a primera vista no podría decir cuál fue la gran motivación, pues provengo de una familia campesina y los únicos profesionales eran del área de las matemáticas. Sin embargo, siempre estuve más dedicada a las personas, las ciencias sociales y los problemas del día a día, ver tanta gente que no puede satisfacer sus necesidades y los municipios con una mirada tan asistencialista que entregan ‘pan hoy y hambre para mañana’. Siempre me molestaron los abusos, las injusticias y las pocas herramientas que tienen los más desposeídos para enfrentarlas. Creo que esto finalmente me acercó al Trabajo Social.

En la enseñanza media, por motu proprio, sin el consentimiento cabal de mis padres, ingresé a un liceo lejano a mi hogar para estudiar Técnico en Trabajo Social, y a pesar de los sinsabores fue una experiencia rica y provechosa. A la universidad ingresé a seguir más que nada mi camino, pues ya no había otra profesión que pensar.

¿Qué características debe tener un profesional de esta carrera?

No sé si haya una receta, pero sí creo que debes tener ciertas características personales, y saber de antemano que no te vas a hacer rico, bajo ningún concepto.

Como primera característica creo que debes ser perseverante, seguir con tus deseos y luchas si crees que estás en lo cierto y es por un objetivo loable.

Solidario, solamente alguien solidario, puede luchar por los derechos de otro y luego por los de uno mismo.

Leal, con la profesión, la ética profesional, los principios y los usuarios; ser de una misma línea hoy y siempre.

Sincero, no engañar a las personas, y mucho menos tramitarlas como decía el chiste de Dinamita Show en torno al trabajo social, entrega lo que puedas entregar, y lo que no, averígualo seriamente y luego entrega la información, no salgas del paso.

Existen muchas características, pero la principal es tener certeza de que esa es tu carrera, y que por lo tanto, aunque resulten materias muy difíciles, uno es capaz.

¿Tuviste dudas durante la carrera? ¿Cómo las enfrentaste?

Claro que tuve dudas, en el proceso, cuando estaba en el tercer año de carrera mis dudas fueron profundas, no sabía si quería seguir, estaba fatigada, desmotivada y cansada; los ramos ya no me hacían sentido y mucho menos las calificaciones. Luego de que muchos amigos, compañeras y docentes se acercaron a mí, entendí que en realidad más que desmotivación era cansancio, y que sí era una persona que podría ser una buena profesional en el área; creyendo esto último, y teniendo certeza de que en ninguna otra carrera podría sentirme tan útil y capaz como en esta es que entendí que este era mi camino, para lo cual estaba hecha.

¿Puedes describir brevemente tu experiencia laboral?

Diversas prácticas en Municipios, Centros Juveniles, empresas constructoras, Jardines Infantiles, etc. Como primer trabajo, y antes de titularme, nos contrataron a mí y a mi compañero en un Centro Juvenil en el cual habíamos hecho práctica; estábamos en un preuniversitario donde realizábamos Orientación Vocacional; esto lo realicé por 2 años hasta que terminé la tesis y di el examen de grado.

Luego de titulada, entregué al PIIE mi tesis de grado, pues aquí realicé mi práctica profesional, y a los 3 días me encontraba trabajando, con contrato por 3 meses, eso fue en abril de 2002; de Vice Coordinadora del proyecto Escuelas Críticas del Ministerio de Educación; y elaborando proyectos FOSIS de modo de reabrir la puerta del trabajo social en este tipo de instituciones.

¿Qué le dirías a alguien que esté pensando estudiar tu profesión?

Que es una bonita carrera, complicada, con muchos ramos que en ocasiones no comprendes su finalidad, hasta que te encuentras en el campo laboral y las debes emplear, todo es por algo, y así se debe entender.

Trabajo Social es un quehacer arduo, pero satisfactorio cuando sabes que ayudas a alguien, y eso es tu profesión. Nada más gratificante que ayudar y potenciar las capacidades de las personas para mejorar sus condiciones de vida, y que eso sea tu profesión. ¡Fantástico!

Fuente: EducarChile.cl

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